El propio presidente de la República Dominicana reconoció recientemente que la economía del país está ralentizada.
El 28 de julio de 2025 el Diario Libre recoge esta expresión del Presidente Abinader, quien expresó: “pasamos de crecer un 5 % a un 2.7 o 3 %, … y yo sé que la población lo está sintiendo…” Fuente: artículo Diario Libre
En nuestra labor de consultoría, acompañamos a múltiples empresas de nuestro país, de todos los rubros y de todos los tamaños, y sabemos que este escenario se está sintiendo también en algunas organizaciones. Se observa un menor dinamismo en las ventas, cautela en las inversiones y mayor presión sobre los equipos de colaboradores.
Muchas otras organizaciones podrían estar sintiendo el peso de la incertidumbre económica, acompañado de profundas transformaciones tecnológicas y sociales que están cambiando continuamente la forma de hacer negocios.
Este entorno genera intranquilidad para líderes de empresa, emprendedores, y los colaboradores de las empresas, poniendo a prueba la capacidad de sostener una visión clara y el camino de las transformaciones que hayan iniciado en el último año.
¿Cómo podemos sostener la visión y la motivación en tiempos de incertidumbre?
En medio de la complejidad, los líderes juegan un rol decisivo para mantener la dirección y la confianza de sus equipos.
Te compartimos algunas claves prácticas para poner a prueba en este momento:
- Comunicación honesta y frecuente: hablar claro sobre la situación, sin maquillar la realidad, pero transmitiendo confianza en tus colaboradores inmediatos y personal de mando.
- Reforzar el propósito compartido: recordar a los equipos que su trabajo tiene sentido más allá de los números.
- Celebrar logros pequeños: reconocer avances, aunque sean modestos, mantiene la moral alta y el movimiento constante.
- Flexibilidad y empatía: escuchar, adaptarse y responder con humanidad inspira lealtad y energía.
- Mantener el enfoque en el futuro: aunque el presente sea retador, la brújula debe mantenerse alineada hacia el destino común.
- Ajustar expectativas sin perder ambición: ser realistas en las metas, pero sin renunciar a la aspiración de crecer.
- Invertir en las personas, no solo en procesos: equipos motivados son la mejor defensa contra un freno en el dinamismo del negocio.
- Abrir espacios de innovación interna: en tiempos de incertidumbre o crisis suelen nacer las mejores ideas de eficiencia y servicio.
- Predicar con el ejemplo: en disciplina, compromiso y esperanza.
Hoy sentimos los efectos de una economía compleja, un mundo algo convulso que ante una realidad de globalización nos impacta a todos… lo que ocurre a 8,000 kms de aquí se siente en los negocios y en nuestros hogares. Pero también sabemos que las épocas de prueba sacan lo mejor de los líderes y de los equipos. No en vano se dice que «los tiempos duros crean hombres fuertes».